Wednesday, August 25, 2004

La Boda / Mira Nair

"Pretende ser una canción de amor a Nueva Delhi, mi ciudad natal" señaló Mira Nair la directora. Es cierto. Pero una de esas canciones de amor que cantan los chicos de Rojo.


Aditi está enamorada de un presentador de televisión indio que está casado. Aditi está obligada por su familia a casarse con Hemant a quien no conoce. Aditi tiene una crisis y todo enmarcado por los preparativos de la inminente boda. Así se van descubriendo otras historias, algunas divertidas como el encargado de la logística que se enamora con frenesí y otras escabrosas como el pariente que viene de Estados Unidos y que enseña a "dar besos de adulto" a una niña. Y en el fondo de estas historia se encuentra el obvio tema de la modernidad versus tradición en un país como la India.

Nair sabe presentarnos la historia. Los conflictos se van desarrollando con naturalidad y los secundarios nos empiezan a caer bien. El problema es que hay un aire a "película-hecha-para-ganar-festivales". Mucha cítara, muchos planos de la ciudad y su tráfico enloquecido, muchas tradiciones típicas. Como para que uno diga "Ahhh...que interesante la cultura india". Por momentos la historia se convertía an un documental del cable.

Pero cuando la película despegaba, en escenas divertidas, como el chico que quiere ser chef y se pone a bailar con la "lolaza" de la película o con esa gorda que canta y no para de cantar o en momentos en que Aditi cavilaba en torno a su destino. Las partes del baile son entretenidas también.

Pero el punto es que no dejaba de pensar en hacer una versión a la chilena. La peli tenía el equivalente indio de Che Copete, Marlen Olivari, Fernando Kliché, Pablo Schwartz. La película podría narrar la fiestoca y la despedida de soltero y reflotar el género picaresco. Si el intento de mostrar la cultura india hubiese sido tan fuerte no estaría distrayendome en aquello. Porque no hay demasiadas cosas que diferencien una boda india a una chilena, solamente que la pareja te la eligen, y lamentablemente, ese problema no es abordado en profundidad.

Mmmm. Escribiré el guión de la Fiestoca. Jo Jo.

Monday, August 16, 2004

[ Un Huracán Pasivo ]

¿Alguien me podría explicar por qué rayos se llama Elephant, la película de Gus Van Sant que "narra" una matanza en una escuela gringa común y corriente?

Al momento de enfrentarnos a un film siempre esperamos algo - eso es salvajemente obvio - pero cuando somos bombardeados por premios, aclamaciones y artículos especializados que se deshacen en explicaciones de por qué verla, las posibilidades de decepcionarnos son demasiado altas. Uno no tiene más remedio que correr al cine más cercano para averiguarlo y rendirnos ante la evidencia.

El problema es que acá la evidencia era que antes de que comenzaran a correr los créditos ya poníamos cara de circunstancia, cara de "¿y eso era todo?, cara de "los de Cannes se equivocan".


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La cámara & La Metáfora

El gran protagonista es la cámara que en excelentes planos secuencia y estudiados traveling va siguiendo a los personajes (una tropa de adolescentes pasivos que actualizan el arquetipo tan amado por los norteamericanos de Forrest Gump) en un típico día de colegio. Chicas hablando sobre chicos en los pasillos, los novios que se quieren mucho, el fotógrafo, los góticos paseando por el patio.

Lo que conocemos de estos personajes es tanto como la vida interior de los tipos de Mekano. Simplemente pasamos por encima y los vemos. Y así no podemos involucrarnos ni encariñarnos con nadie.

Van Sant quiere dejarnos libres para interpretar el origen de la violencia. Una muy bella manera de pensar. Pero en "My Own Private Idaho" nos mostraba un salmón luchando con el río y uno decía "Oh !!! pobre personaje encarnado por River Phoenix, la narcolepsia es parte de su lucha, en una vida de mierda..." Y empezábamos a entender....

Acá lo que encontramos básicamente (obviando otras partes de interés)

-Uno de los tipos antes de matar a su profesor le recuerda que hay muchos que la están pasando mal en el colegio.

-El beso en la ducha de los dos muchachos

-Beethoven versus muerte ( ¿ La Naranja Mecánica ? )

-El encargo de armas por internet y las imagenes Nazis por televisión

-La versión (francamente no da ni para demo) de un juego de consola donde se debe matar gente en la nieve

-El climax (la matanza propiamente tal, donde ni siquiera te asusta, anoche veía Caracortada y algo te ocurre allí con Tony Montana haciendo justicia o lo que él cree que es)

-El final (donde podemos unir la idea de nieve-frío-venganza contra los éxitosos-somos animales-nos conervamos mejor en el hielo como carne para el asado de mañana en la noche)

Pero la manera en que estas "claves" son dispuestas en el tablero ni siquiera nos ayudan amigablemente a encontrarle un sentido SOLIDO a la matanza. Vemos entre neblinas agentes que podrían inducir a matar a tus compañeros, pero no encontramos nada que gatille realmente esta acción. Y así no vale.

Digamos que Elephant es un huracán de personajes pasivos cuyo ojo son dos tipos matando gente en un colegio, donde ni siquiera hay un diálogo o un gesto memorable entre el deportista negro y estos dos pelotudos.


No hay reflexión señor Van Sant.
pero lo peor es que no hay emoción
pero lo más grave es que no nos conmovemos
y para eso vamos a ver películas
y para eso vamos buscando y buscando

Y es tan simple lo que digo, pero a veces se olvida.


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le doy 5 merendinas de 20